Cómo inventar historias para niños: 7 juegos para despertar su imaginación

inventar historias para niños

Inventar historias permite a los niños crear personajes, imaginar lugares imposibles y decidir qué sucede a continuación. Y lo mejor es que podemos convertirlo en un juego sencillo para disfrutar en cualquier momento.

En este post veremos cómo inventar historias para niños paso a paso y siete juegos para crear sus propias aventuras, ya sea escribiendo, dibujando o contándolas en voz alta.

Inventar historias también puede ser un juego

Si decimos a un niño «inventa un cuento», puede que no sepa por dónde empezar. No porque le falte imaginación, sino porque enfrentarse a todas las posibilidades a la vez puede resultar complicado.

En lugar de pedirle que piense una historia completa, podemos plantearle pequeños retos. ¿Quién será el protagonista? ¿Dónde está? ¿Qué le ocurre? Cada respuesta nos da una nueva pista para continuar y hace que la historia vaya tomando forma poco a poco.

Además, no hay una única manera de hacerlo. Podemos darles algunas pistas para empezar y dejar que sean ellos quienes decidan hacia dónde llevar la aventura.

Cómo inventar una historia con niños, paso a paso

No necesitamos tener toda la aventura pensada desde el principio. Podemos construirla poco a poco a partir de cinco elementos sencillos, los mismos que utilizamos en nuestras 40 tarjetas para inventar historias:

  • Un personaje. ¿A quién le ocurre la aventura? Puede ser un robot tímido, una abuela pirata, un dragón despistado o un gato que habla.
  • Un lugar. Elegimos dónde sucede todo: la Luna, una biblioteca mágica, el interior de un volcán o un castillo en las nubes.
  • Un objeto. Añadimos algo que tenga importancia en la historia, como una llave dorada, un paraguas volador o un mapa del tesoro.
  • Un problema. Algo tiene que ocurrir: los zapatos cobran vida, todo empieza a flotar o nuestro protagonista se queda encerrado.
  • Una sorpresa. Cuando parece que sabemos cómo terminará, introducimos un giro inesperado: una puerta secreta, un mensaje misterioso o alguien que aparece de repente.

Con estos cinco ingredientes ya tenemos un punto de partida. Ahora toca decidir cómo se relacionan entre ellos y dejar que la historia vaya creciendo.

7 juegos para inventar historias con niños

Podemos inventar historias de muchas formas y no siempre necesitamos papel y lápiz. Estos siete juegos son fáciles de preparar y podemos adaptarlos según la edad de los niños.

1. Una palabra para empezar

Una persona dice una palabra al azar, por ejemplo: dinosaurio.

El niño empieza una historia en la que aparezca esa palabra. Después de unas frases, otra persona dice una nueva palabra, por ejemplo helado, y tendrá que encontrar la manera de introducirla en la aventura.

Podemos seguir añadiendo palabras hasta terminar la historia.

2. Una historia entre todos

Una persona comienza la historia con una o dos frases:

«Había una vez un dragón que tenía miedo a volar…».

La siguiente persona continúa contando qué sucede después y, tras unas frases, pasa el turno a otra.

Tenemos que respetar lo que han inventado los anteriores y continuar la aventura desde donde la hayan dejado. Podemos seguir pasando el turno hasta encontrar un final.

3. Tres objetos, una historia

Elegimos tres objetos que tengamos por casa, por ejemplo:

una cuchara + una zapatilla + una planta.

Ahora tenemos que inventar una historia en la que los tres objetos tengan algún papel.

¿Por qué llevaba el protagonista una cuchara? ¿Qué ocurrió con la zapatilla? ¿Por qué era tan importante aquella planta?

Cuanto más diferentes sean los objetos, más imaginación necesitaremos.

4. Primero dibujamos, después inventamos

El niño hace un dibujo libre: puede dibujar un personaje, un lugar, varios objetos o una escena completa.

Cuando termine, utilizamos lo que aparece en el dibujo para crear la historia. Podemos ayudarle preguntando:

  • ¿Quién es?
  • ¿Dónde está?
  • ¿Qué está haciendo?
  • ¿Qué problema tiene?
  • ¿Qué ocurrirá después?

Así, el propio dibujo nos da las primeras ideas para empezar a contar.

5. Cambiamos una historia conocida

Elegimos un cuento que el niño conozca bien y cambiamos una de sus partes.

Por ejemplo: ¿qué habría pasado si Caperucita no hubiera encontrado al lobo? ¿Y si los tres cerditos hubieran construido juntos una única casa?

A partir de ese cambio, tenemos que inventar cómo continuaría la historia y crear nuestro propio final.

6. ¿Qué pasaría si…?

Una persona plantea una situación imposible o divertida:

¿Qué pasaría si mañana todos los animales pudieran hablar?

A partir de ahí imaginamos qué podría ocurrir y construimos nuestra historia. También podemos probar con otras situaciones: ¿y si nuestra casa pudiera volar?, ¿y si pudiéramos hacernos invisibles?, ¿y si encontráramos una puerta secreta en nuestra habitación?

7. Sacamos cinco elementos al azar

Escribimos en pequeños papeles diferentes personajes, lugares, objetos, problemas y sorpresas. Después sacamos uno de cada tipo sin mirar.

Podríamos encontrarnos con una combinación como esta:

una abuela pirata + la Luna + una llave dorada + unos zapatos que cobran vida + una puerta secreta.

Ahora llega el reto: inventar una historia en la que consigamos unir los cinco elementos.

Lo divertido es que, aunque dos niños tengan exactamente la misma combinación, seguramente inventarán aventuras completamente diferentes.

juegos para inventar historias

40 tarjetas para inventar historias una y otra vez

Si os ha gustado la última idea, en Marmat hemos preparado todo lo necesario para empezar a jugar.

Nuestras 40 tarjetas para inventar historias incluyen 8 personajes, 8 lugares, 8 objetos, 8 problemas y 8 sorpresas. Solo tenemos que imprimirlas, recortarlas, barajarlas y descubrir qué combinación nos ha tocado.

Podemos jugar individualmente, crear la historia por turnos, utilizar dos tarjetas de cada categoría para aumentar la dificultad o pasar al modo dibujo. Cuando terminemos, volvemos a barajar y empezamos de nuevo.

El descargable incluye también una hoja para escribir o dibujar la historia y un diploma final de Contador/a de Historias Marmat.

Porque no hace falta saber cómo terminará una aventura antes de empezar a contarla. A veces basta con una pequeña idea para que aparezca todo lo demás.